Abogado de herencias en Madrid

Abogado de herencias en Madrid-Tamara Ocaña GarcíaCualquier español, en general y cualquier barcelonés, en el caso que nos ocupa, puede tener clara la necesidad e idoneidad de contar con el experto asesoramiento de un abogado de herencias en Madrid dado que, quien más quien menos, ha visto en alguien cercano o en su propia familia cómo una herencia que parecía más que simple, por lo bien que se llevaban hasta ese momento los miembros de la familia en cuestión, se convierte en el rosario de la aurora sin saber a qué se debe.

Toda herencia en España tiene dos principales actos: se puede renunciar a una herencia o es posible proceder a la aceptación de herencia. Cualquiera de estas dos decisiones parece simple, basta con elegir una de las dos, pero nada más lejos de lo que ocurre en la realidad. Son múltiples las complicaciones que pueden surgir en el caso concreto, por ejemplo, cuando la herencia el difunto/a tiene deudas y de éstas debe hacerse cargo el heredero.

Así las cosas, no parece muy necesario advertir en estos casos y otros similares lo adecuado de contar con el asesoramiento de abogados de derecho de sucesiones, parece que ello está más que admitido sin perjuicio de que alguien cometa el error de ignorarlo. Pero existen otros casos en los que, erróneamente, no parece tan necesaria la labor de un profesional.

Es posible, por ejemplo, que nos encontremos ante un proceso hereditario que se ha llevado a cabo, supuestamente, bajo el paraguas de la Ley y con la intervención de Notario autorizado. ¿Para qué han de intervenir en esos casos abogados expertos en herencias? ¿Pueden hacerlo en ese momento? ¿Es posible ir contra lo que ya está hecho? Es más, ¿es posible ir en contra de la voluntad expresada con anterioridad?

La voluntad puede anularse bajo ciertas condiciones.

A mi despacho acudió Judith A. G. con su madre Lourdes G. M. Ambas habían sufrido hacía unos meses la pérdida de su hermana e hija, respectivamente, en un terrible accidente de tráfico. Como consecuencia de dicho fallecimiento la herencia fue abierta y Lourdes G. M. fue declarada heredera universal de su hija fallecida a falta de testamento, dado que ésta no tenía hijos y se encontraba divorciada de su marido en el momento del accidente.

Abogado de herencias en Madrid

Lourdes G. M. había acudido a una Notaría con su otra hija, Judith A. G., a fin de realización de todos los trámites pertinentes relativos a la herencia y ante la notaria actuante, procedió a aceptar pura y simple la herencia de su hija fallecida siendo, según ella creía, una sexta parte proindivisa de un determinado bien inmueble así como el saldo de una cuenta bancaria y que ascendía a 19,90 €.

El caso es que pasado el tiempo Lourdes G. M. había recibido una notificación de el Juzgado por el que se ponía en su conocimiento el procedimiento de ejecución hipotecaria de la vivienda en la que su hija fallecida vivía con su ex-marido, por el impago de las cuotas de la hipoteca de dicha finca. Al haber existido herencia de la cotitular del préstamo hipotecario, el proceso judicial se dirigía contra el exmarido de la fallecida y contra la herencia yacente, esto es, contra los bienes hereditarios, siendo el valor total de lo adeudado 220.000 €.

Ello no suponía ni más ni menos, que Lourdes G. M. no solo debía responder con los bienes adquiridos en la herencia se su hija de la deuda hipotecaria sino que, al haber sido la herencia aceptada pura y simple, debía responder con su propio patrimonio personal, algo que, a todas luces, era imposible, ya que no podía hacer frente a esa cantidad en modo alguno.

Más aún si tenemos en cuenta que dicha finca había sido usada como aval a fin de la concesión de otra hipoteca de menos valor para la compra de una casa rústica cuyo precio ascendía a 89.000 €, por lo que el agujero al que se veía avocada no era sino más y más profundo.

La intervención de un abogado de herencias en Madrid permite reconducir la situación.

Lo primero en lo que hice hincapié fue en la actuación por parte de la Notaria actuante. La hija de Lourdes G. M., quien acudió con ella a la Notaría, me comentó que en ningún momento la Notaria comentó a su madre la existencia de deuda alguna por parte de su hija fallecida. Además de ello, la escritura de herencia fue leída con demasiada velocidad instando a Lourdes G. M. a su firma lo antes posible, debido a que cumplían ciertos plazos fiscales.

Acto seguido me centré en la propia Lourdes G. M. Cuando llegó a mi despacho contaba con 76 años de edad y recordemos, había sufrido la pérdida de una hija hacía menos de un año en trágicas circunstancias. Ella misma me informó de que todavía en ese momento seguía en tratamiento con fármacos antidepresivos.

Por otra parte, yo mismo tenía que elevar el tono de voz cada vez que me dirigía a ella porque tenía un evidente y diagnosticado problema de oído que le hacía no oír absolutamente nada cuando se le hablaba en un tono normal para cualquier otra persona. Además de todo ello debía de utilizar el lenguaje más sencillo del que era capaz para dirigirme a ella por cuanto cualquier palabra técnica le resultaba desconocida.

Añado a todo esto, por ser de vital importancia, que en un momento de la conversación pude revisar el DNI de Lourdes G. M. y pude observar que la firma consignada en él era especialmente simple, como la de un niño de corta edad. Preguntando sutilmente por ello la respuesta fue clara: Lourdes G. M. vivía en ese momento en casa de su única hija ahora, pero era originaria de un pequeño pueblo en el que había vivido la mayor parte de su vida y era prácticamente analfabeta. Aún es más llevaba cuatro meses en un taller para mayores aprendiendo a leer y escribir correctamente.

Procedimiento correcto y defensa en juicio.

Mi consejo era claro: Lourdes G. M. con mi dirección Letrada, tenía que interponer una demanda ante los Juzgados contra la Notaria actuante, solicitando la nulidad de la escritura pública de aceptación y adjudicación de herencia por vicios del consentimiento manifestado en su momento en base a la regulación establecida en los artículos 997 y 1.256 del Código Civil.

Intervención de abogado de herencias en Madrid

Claro que Lourdes G. M. había prestado su voluntad libremente en el momento de la aceptación de la herencia de su hija y esa voluntad no es revocable a no ser que, o bien apareciere un testamento desconocido hasta ese momento, que no es el caso, o bien, el consentimiento adolezca de vicios que permitan su anulación, como sí es el caso.

En primer lugar, acababa de fallecer su hija en trágicas circunstancias, con lo que su afectación psicológica era más que evidente, encontrándose ya en ese momento en tratamiento con medicamentos antidepresivos. En segundo lugar, Lourdes G. M. tiene problemas de audición debidamente diagnosticados, lo que hacía necesaria una especial prevención a la hora de comunicarse con ella. En tercer lugar, su evidente analfabetismo le hacía no entender claramente el contenido ni el significado de los actos que en lea Notaría se llevaban a cabo.

Y en cuarto y último lugar, Lourdes G. M. no recibió la información veraz y completa que es requerida preceptivamente. Los Notarios no son meras figuras de cera que asisten a la firma de determinados documentos sino que en las obligaciones de su estatuto se haya el asesoramiento de quien acude requiriendo sus servicios y la necesidad de que aquello que se haga ante ellos resulte claro y comprensible para todas las partes que pudieren intervenir.

No informó así la Notaria actuante de las posibles deudas de la fallecida porque nada fue investigado y ni siquiera se informó a Lourdes G. M. de la posibilidad de aceptar la herencia a beneficio de inventario, esto es, aceptarla incluso con deudas, pero respondiendo el caudal hereditario de éstas hasta su pago quedando después remanente o no, pero en todo caso, dejando a salvo el patrimonio personal de los herederos.

No solo el Código Civil y Jurisprudencia recogen el contenido y alcance de los vicios del consentimiento sino que el propio Reglamento de la Organización y Régimen del Notariado establecen los criterios de actuación de los Notarios en sus intervenciones y aquí no se habían observado. Baste decir que la Notaria demandada alegó, entre otras cosas, que no se le habían hecho saber en su momento los problemas auditivos de Lourdes G. M. Todavía resuena el elevado tono de voz que su Señoría y los Letrados nos vimos obligados a utilizar a fin de que Lourdes G. M. pudiera oírnos claramente en la Sala.

La Sentencia estimó íntegramente nuestras pretensiones. Si Lourdes G. M. no hubiera acudido a un abogado de herencias en Madrid habría sufrido, no solo el infinito dolor de perder a una hija, sino también la pérdida de su pequeño patrimonio, fruto de una vida completa de trabajo.

(Servimos también a poblaciones como: Sant Boi de Llobregat, El Prat, Sant Cugat, etc.)