Nuestro asesoramiento especializado ha conseguido resolver muchos conflictos hereditarios, como los casos reales que detallamos a continuación:

1.- Testamento vital

Felicidad P. C. acudió a mi despacho con el siguiente asunto. Ella había sido declarada heredera universal de su hermana, Montserrat P. C. y ésta había dispuesto en el testamento realizado el otorgamiento a sus dos sobrinos Héctor. C. C. y Carlos C. C., por mitad y a partes iguales, del legado consistente en una finca en un pueblo de la provincia.

Se daba el caso de que en el momento del fallecimiento de Montserrat P. C. la finca objeto del legado y que había sido tasada años atrás en 325.000 €, ya no existía como tal pues había sido objeto de concentración parcelaria y no siendo posible prever tal circunstancia la testadora no había establecido ninguna otra finca o bien que sustituyera al que integraba el legado.

Felicidad P. C. no sabía cómo proceder en ese caso y por ello solicitó mi intervención. Lo primero de todo fue revisar la concentración parcelaria efectuada para considerar después que el legado consignado en el testamento podría integrarse con la entrega a cada uno de los legatarios del 17,20% de la parcela rústica resultante del plan general de la zona de concentración parcelaria.

El siguiente paso no era otro que acudir al Notario a fin de poder efectuar las pertinentes escrituras públicas de entrega de legados para luego ser puestas a disposición de los legatarios a fin de su aceptación. Una vez redactadas las escrituras procedí al envío de un burofax a cada uno de los legatarios a fin de informarles de lo acontecido poniéndome a su disposición.

La respuesta que recibí no pudo ser más desalentadora. Ninguno de los legatarios acudió a la Notaría, se limitaron a reenviarme copia del testamento vital en pdf de su tía y en base a éste, indicarme que no renunciaban a su herencia sino que la aceptaban siempre y cuando pudiera determinarse e identificarse la parte que, a cada uno de ellos, correspondía.

Mi consejo para Felicidad P. C. fue simple. La sustitución del legado se había efectuado correctamente siguiendo cuantas prescripciones legales son exigidas por lo que habría de forzarse a los legatarios a que, o bien aceptaran el legado o bien renunciaran a él y, por tanto a su parte de herencia. Dejando a salvo, por supuesto, la defensa de sus razones en un hipotético proceso judicial, pero nunca podría prorrogarse indefinidamente esta situación, con el perjuicio que ello supondría.

Presenté papeleta de conciliación, como trámite previo a la demanda judicial, con objeto de que los legatarios se pronunciaran sobre la aceptación de los legados de sustitución, pero la respuesta fue igualmente negativa. Ambos hicieron caso omiso de su citación no acudiendo ninguno en el día y hora señalados. Ya solo quedaba la vía judicial, habría de ser un Juez quien forzara a los legatarios a aceptar si no lo hacían voluntariamente.

Tres meses después de que Felicidad P. C. acudiera a mi despacho fue presentada demanda ante los Juzgados de Primera Instancia. El objeto de ésta no era otro que la declaración judicial de la idoneidad de los legados ofrecidos y, como consecuencia de ello, condenando a los legatarios manifestar externa y expresamente su aceptación o, en su defecto, tenerles por renunciados.

Aunque las consecuencias fueron las mismas lo cierto es que no se desarrolló de la misma manera el procedimiento judicial respecto de ambos sobrinos y solo al haber desarrollado previamente todos y cada unos de los pasos correctos bajo mi tutela fue posible la obtención del resultado buscado.

El primero de los sobrinos, Héctor C. C. acudió el día y hora fijados para la vista. Su posición no fue otra que mostrar su conformidad con el legado ofrecido, allanándose a la pretensión solicitada para, posteriormente, proceder a la aceptación expresa en sede judicial del legado en cuestión, la cuota indivisa del 17,20% de la finca descrita.

Diferente fue el caso del otro sobrino, Carlos C. C. ya que, simplemente, no acudió por lo que, formalmente, se le declaró en rebeldía. El artículo 496.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil establece que la declaración de rebeldía no puede ser considerada por sí sola como allanamiento o como admisión del los hechos de la demanda, a no ser que la Ley prevea otra cosa para el caso concreto.

Así pues, el juicio en el caso del sobrino ausente continuó y mis argumentos estaban meridianamente claros. En primer lugar, se había efectuado la escritura pública ante Notario en la que se había acreditado la inexistencia en ese momento de la finca objeto del legado inicialmente consignándose un legado de sustitución y tal escritura se había puesto a disposición de Carlos, C. C., conociendo éste su contenido, sin que hubiera aceptado o repudiado expresamente el legado ofrecido.

En segundo lugar, se habían acreditado los repetidos intentos por parte de mi clienta, Felicidad P. C., a fin de obtener un pronunciamiento por parte de Carlos C. C. sin que ello hubiera producido resultado alguno. Y en tercer lugar, a pesar de tener conocimiento de todas y cada una de las actuaciones previas y del proceso judicial en sí, Carlos C. C. había decidido no acudir al juicio en el que podría haber manifestado su disconformidad con el legado ofrecido o, incluso, con la cuota que integraba éste.

Todos mis argumentos fueron confirmados por Su Señoría, quien procedió a dictar Sentencia en virtud de la cual se tenía a Carlos C. C. conforme con la cuota indivisa del 17,20% que se le había ofrecido en pago de su legado y por aceptado el mismo, confirmando dicha solución por su inasistencia el día de la vista.

Sin mi consejo profesional Felicidad P. C. podría haber visto cómo el proceso de herencia podría haberse alargado indefinidamente, con el perjuicio que ello hubiera ocasionado y, ello, a pesar de la existencia de testamento. Diré más aún, acudir a mí como abogado experto en testamento vital en Madrid había permitido, no solo, una Sentencia favorable en juicio sino que, precisamente, dicha Sentencia favorable se hubiera alcanzado sin que pudieran oponerse defectos u obstáculos previos, pues todo el procedimiento había sido por mí supervisado desde un principio.

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2.- Testamento ológrafo

Lucas M.L. decidió contratar mis servicios cuando se produjo el fallecimiento de su compañera sentimental, Emma S.T.

Emma S.T. sufría una profunda depresión desde hacía años, por lo que un tres de abril decidió quitarse la vida precipitándose al vacío desde un puente. Ese mismo día dejó por escrito en su carta de suicidio que todos sus bienes que estaban integrados por una vivienda valorada en cerca de 200.000€ y el dinero de su cuenta bancaria que ascendía a casi 100.000€ fuesen, a su fallecimiento, para Lucas M.L.

Emma S.T. no tenía descendencia ni ascendientes, pero sí hermanos a los que no les gustaron nada sus disposiciones testamentarias. Así, Arturo S.T. y Belén S.T., hermanos de Emma S.T., formularon demanda solicitando la nulidad del testamento de Emma S.T. aludiendo que no se encontraba capaz mentalmente para testar ya que padecía una fuerte depresión desde hacía años, para lo que aportaron una serie de informes médicos, y que el formato del testamento ológrafo no era válido porque aparecían dos fechas, una en número que fijaba como día el 2 de abril y otra en letra que fijaba el 3 de abril.

En mi contestación a la demanda aduje que Emma S.T. se encontraba en plenas facultades mentales que la hacía capaz de testar, para lo cual me apoyé en una pericial médica que así lo corroboraba, y con respecto a las fechas del testamento que simplemente se trataba de un error material no invalidante, porque claramente el testamento se había otorgado el día del suicidio.

Finalmente, tanto el Juzgado de Primera Instancia como posteriormente la Audiencia Provincial, ya que Arturo S.T. y Belén S.T. interpusieron recurso de apelación contra la primera sentencia, estimaron nuestras pretensiones declarando que el testamento realizado por Emma S.T. no era nulo, condenándolo además en costas. Ello supuso para Lucas M.L. que su patrimonio personal se viese incrementado en 300.000€ al integrase en él los bienes de Emma S.T.

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3.- Renuncia a la herencia

Jorge T.L. falleció en el año 2.011 a la edad de 76 años. Tenía un solo hijo y como caudal hereditario dejó una cuenta corriente con 10.000 € y una vivienda donde residía, libre de cargas, valorada en 150.000 €. El hijo, Juan T.P. pretendía heredar la herencia como heredero legítimo y único a la vez, sin embargo Juan T.P. conocía lo siguiente:

Su padre Jorge T.L. avaló en el año 2.006 a una empresa que había constituido ese año su sobrino Pedro por el importe de 300.000€ que era el dinero que necesitaba para comprar cierta maquinaria para el desarrollo de la actividad.

La empresa del sobrino lamentablemente no fue bien y entró en concurso voluntario de acreedores en 2.009. Los acreedores, principalmente dosbancos, ejecutaron sus créditos vencidos contra el único avalista, es decir contra Jorge T.L. por un importe total vencido de 252.375,00 €.

Jorge T.P. tuvo la prudencia de contactar conmigo, un abogado de herencias, antes de aceptar la misma. La aceptamos a beneficio de inventario, es decir que se determinarían previamente a su aceptación los derechos y obligaciones del causante.

Efectivamente, y como nos temíamos, los derechos ascendían a 160.000 € que eran la suma de la cuenta corriente y la vivienda; Mientras que las obligaciones ascendían a 252.375 € que era el dinero que se debía a los bancos por las deudas avaladas al sobrino.

Con ello, el neto del caudal hereditario era de -92.375 €. De ese importe hubiera tenido que hacerse cargo mi cliente y heredero Juan T.P. si no hubiera ejercitado la renuncia a herencia legítima conforme a los datos calculados por mí. Ahorrándose esos 92.375 €.

Este ejemplo, con multitud de variantes se está repitiendo de continuo.  Otra modalidad muy frecuente es cuando la herencia conlleva un flujo patrimonial consistente en inmuebles y no efectivo. Muchos herederos se plantean y vienen a mi despacho porque quieren calcular los impuestos y barajan la posibilidad de renunciar a la herencia por el impuesto de sucesiones.

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4.- Herencia sin testamento

En el mes de septiembre de 2014 falleció repentinamente un matrimonio en un accidente de coche, cuando regresaban a su casa de un viaje en crucero. Dejaban dos hijos y una hija. El menor de ellos, Luis S. P, de 46 años, se presentó en el despacho una vez que pasaron aproximadamente tres semanas desde el fallecimiento. El matrimonio no dejó testamento. En esta situación, los primeros trámites son cuasi administrativos, por cuanto es preciso solicitar en el Registro Civil una copia literal del certificado de defunción (conviene pedir varias, porque serán usadas en otros trámites más adelante, como la declaración de la renta o el cierre de cuentas corrientes).

A través de un notario habitual de nuestro despacho de abogados especialistas en herencias, aunque para el propósito sirve cualquiera en toda España, se pidió, pasado un mes desde el fallecimiento (porque antes no se permite) un certificado de actos de última voluntad, para saber a ciencia cierta si el, o los fallecidos en este caso, había otorgado o no testamento. Con este acto, se prospecciona en toda España, sea cual sea el notario, si existe un testamento o más de uno, y cuál de ellos es el únicamente válido. También puede hacerse personalmente, y gratis, a través del Ministerio de Justicia.

Una vez recibido el certificado notarial de la inexistencia de testamento por parte de nuestro cliente, los que se consideren herederos y crean tener el título para ello, deberán hacer una declaración de herederos, un formalismo previo a la aceptación o repudio de la herencia, ante el correspondiente Juzgado de Primera Instancia. En una resolución, el juez aceptará formalmente la validez de la identidad de las personas que tienen derecho a la herencia, con todos los derechos y cargas que supone. En este caso, Luis y sus dos hermanos se hicieron cargo posteriormente de la totalidad de la herencia, evaluada en cerca de 60.000 € en metálico, un importante lote de alhajas de relevante valor, en torno a 45.000 €, y tres pisos en propiedad de los padres fallecidos. En total, con otros bienes menores, cerca de 550.000 €.

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5.- Donaciones en vida

D. David G.B, visitó mi despacho en Madrid, buscando un abogado experto en herencias, pretendía ayudar a su hija desempleada, Alba, y quería conocer los gastos adicionales a una donación de 50.000 €. Al ser descendiente, le aconsejé que formalizara la transmisión en escritura pública, para de esta forma poder beneficiarse de la reducción del tipo impositivo, aplicando un 5% a la cuantía total en vez de aplicar la tarifa común del 7%. Por tanto, 50.000 € al 5%, el Impuesto de Donaciones en este caso le supuso 2.500 €. 

 

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6.- Precio de la declaración de herederos

María Luisa P.R, acudió a mi despacho de abogados tras el fallecimiento de su hermano mayorJuan P.R, el cual murió a los 60 años,  soltero y sin descendencia. Sus padres habían fallecido años atrás, por lo que los únicos herederos existentes eran nuestra clienta María Luisa, junto con sus dos hermanos aún vivos, Pedro P.R y Blanca P.R.

Ante la circunstancia de no contar el causante ni con ascendientes, ni descendientes ni cónyuge y no habiendo otorgado testamento en vida, contando con un caudal hereditario que ascendía a 60.500 €, el planteamiento era muy claro y llevaba directamente a interponer demanda de  declaración de herederos ante el juzgado de primera instancia del domicilio del fallecido, en este caso Madrid. Por tanto mi actuación, además de conveniente, resultaba totalmente necesaria por superar los 2.404,05 € del caudal.

Una  vez presentada la demanda junto con los documentos necesarios para la admisión a trámite de la misma: certificado de nacimiento del fallecido y de los hermanos, certificado de defunción, certificación del registro de últimas voluntades (de esta forma se acredita la falta de testamento);nos citan judicialmente para comparecer junto con dos testigos que certifiquen la filiación de los herederos. En nuestro caso acuden Fernando G.H amigo íntimo del fallecido y una vecina del mismo Yolanda L.B, los cuales conocían con certeza al finado y su familia.

Tras este trámite obtuvimos el auto de declaración de herederos, el cual permitió a mi clienta María Luisa proceder junto con sus hermanos a realizar la partición equitativa de la herencia para su posterior reparto, que en este despacho como profesionales en la materia también formalizamos.

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7.- Impugnación de testamento

Lluiset M. P. y su mujer Elvira H. L., el 3 de noviembre de 1992, se instituyeron mutuamente herederos universales de todo su patrimonio mediante sendos testamentos notariales (después analizaré la posibilidad de impugnar el testamento notarial).

En febrero de 2005 Elvira H. L. es ingresada en el hospital debido a que su salud se ha visto deteriorada gravemente por motivo de su avanzada edad.

Durante la estancia hospitalaria mi cliente Lluiset M. P. visitaba constantemente a su esposa Elvira H. L. cuidando de la misma en aquellas tareas que los facultativos podían delegar en mi patrocinado, ayudándole en estas tareas de forma ocasional los sobrinos de su esposa, Jordi P. H. y Andrea P. H.

El 27 de febrero de 2005, puesto que era el cumpleaños de mi cliente, Lluiset M. P., él mismo quedó con unos amigos para comer y celebrar su cumpleaños, por lo que los sobrinos de Elvira H. L. acudieron al hospital para acompañarla y darle de comer, aprovechando esta situación para acudir con un notario y firmar nuevo testamento en el que les otorgaba un inmueble sito en Hospitalet de Llobregat valorado en 180.000€.

El 10 de marzo de 2005 Elvira H. L. falleció sin que su esposo Lluiset M. P. tuviese conocimiento de que los sobrinos de su mujer habían convencido a la misma para que realizase nuevo testamento.

Cuando Lluiset M. P. tuvo conocimiento de dicho testamento acudió a mi Despacho con la intención de solicitar su nulidad, al considerar que el mismo fue otorgado por Elvira H. L. sin capacidad suficiente para realizar un acto de tal envergadura.

Tras interponer una demanda de nulidad testamentaria en el Juzgado de Primera Instancia, el Juez decidió acoger nuestra solicitud, al considerar que a pesar de que no existía resolución judicial que declarase la incapacidad de Elvira H. L., se podía predicar la misma, ya que según las declaraciones de los médicos la misma declaraba en reiteradas ocasiones no conocer a sus sobrinos Jordi P. H. y Andrea P. H., llegando a realizar dicha afirmación en una ocasión respecto a su marido Lluiset M. P., por lo que mi cliente pudo recuperar el inmueble valorado en 180.000€.

El siguiente ejemplo que voy a mencionar trata sobre una nulidad de testamento por haber sido otorgado el mismo bajo una situación de miedo.

Eufralia N. Y. (con dos hijos, Albert F. N. y Sara F. N.), tras la muerte de su marido, se fue a vivir con su hijo mayor Albert F. N., ya que no podía valerse por sí sola.

Eufralia N. Y., entre otros bienes, disponía en propiedad de dos inmuebles, un primer inmueble valorado en 350.000€, y un segundo inmueble sito en Cambrils valorado en 195.000€.

En el año 2003 Eufralia N. Y. otorgó testamento en el que adjudicaba a su hijo Albert F. N. el inmueble, vivienda en la que en ese momento se encontraba residiendo el hijo de Albert F. N., Fernando F. L., otorgando a Sara F. N. la vivienda sita en Cambrils.

En el año 2006 Albert F. N. murió en un accidente de tráfico, por lo que Eufralia N. Y. cambió su domicilio a la vivienda de su hija Sara F. N., con quien había tenido frecuentes discusiones por el testamento otorgado.

Tras un año de convivencia Eufralia N. Y. realizó nuevo testamentootorgando todos sus bienes a su hija Sara F. N., ya que la misma la había amenazado con echarla de su casa si no cambiaba el testamento.

En el año 2009 Eufralia N. Y. falleció, momento en el que mi cliente, Fernando F. L., tuvo conocimiento del nuevo testamento.

Debido a que Fernando F. L. sí había conocido las presiones que Sara F. N. había ejercido sobre su madre para que modificase el testamento, acudió a mi Despacho con la intención de impugnar el testamento en Madrid por haberse otorgado el mismo bajo miedo e intimidación.

Tras un largo proceso, conseguimos convencer al juez de la existencia de dicha intimidación, gracias a la declaración testifical del abogado que acompañó a Eufralia N. Y. al notario a otorgar el nuevo testamento, ya que la misma comunicó a su abogado que el nuevo testamento lo otorgaba por las amenazas proferidas de su hija. De esta forma el juez estimó nuestras pretensiones y Fernando F. L. pudo adjudicarse la vivienda sita en la ciudad condal, valorada en 350.000€.

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8.- Declaración de herederos

El difunto hermano de Carmen T.M. había fallecido a la edad de 73 años hacía poco más de cuatro meses, sin ningún heredero directo. Los padres de ambos también habían fallecido años atrás, lo cual convertía a Carmen T.M. en heredera legítima del difunto. El principal problema era que Francisco T.M. no había dejado testamento alguno, y Carmen no contaba por tanto con la documentación necesaria para acreditar en entidades bancarias y otros organismos su calidad de heredera.

A la muerte de Francisco T.M. sus bienes eran los siguientes: su vivienda habitual, valorada en 82.560,00 €, y saldos en cuentas bancarias por importe total de 23.526,00 €. Al no existir testamento, Carmen T.M. no podía disponer del dinero en entidades bancarias, ni tampoco podía escriturar a su nombre la vivienda habitual de su hermano, lo que le impedía igualmente poder venderla con todas las formalidades legales necesarias.

Teniendo en cuenta que el trámite de solicitar el correspondiente Certificado de Últimas Voluntades (cuyo resultado era negativo debido a que no existía testamento alguno) ya había sido resuelto por mis clientes, el primer paso a seguir era conseguir una declaración de herederos abintestato, es decir, una declaración de herederos para aquellos casos en los que no existe testamento.

La declaración de herederos abintestato en el Juzgado es unprocedimiento fácil y rápido, pero si el mismo se lleva a cabo con los profesionales adecuados. Como abogado especialista en realizar la declaración de herederos en Madrid conozco la forma más rápida y eficaz de resolver estos asuntos, de manera que mis clientes no se vean indefensos ante situaciones complejas.

Para que la demanda prospere en el Juzgado es mucha la documentación y pruebas que se deben a portar. En primer lugar hubo que acreditar documentalmente que Carmen T.M. y Francisco T.M. eran hermanosy que no había otros hermanos, para lo que presenté el libro de familia donde figuraban esos extremos.

Posteriormente, había que demostrar que Carmen T.M. era su única heredera, lo cual fue posible presentando los certificados de defunción de los padres. El único modo de justificar que Francisco T.M. había fallecido sin dejar descendencia fue con la declaración de tres testigos, vecinos y amigos del fallecido que le conocían desde siempre, y que sabían que era cierto que no había tenido hijos.

Gracias a mi experiencia, acompañamos toda esta información junto con la demanda inicial, ahorrando tiempo para que la resolución del procedimiento en el Juzgado fuera lo más rápida posible. Tan sólo hubo que esperar a que el Secretario Judicial citara a los testigos, y al poco tiempo de dicha declaración, se dictó sentencia por el Juez en la cual se declaraba a Carmen T.M. como única heredera de Francisco T.M.

Si bien el problema principal de mis clientes había quedado resuelto, y Carmen T.M. ya había sido declarada heredera de todos los bienes de su hermano, lo cierto es que aún existía un importante trámite que llevar a cabo frente a la Administración. El procedimiento de declaración de herederos, no tiene por qué tener las mismas obligaciones fiscales que en otras provincias, siendo el impuesto de Sucesiones y Donaciones uno de los cedidos a las Comunidades Autónomas. En nuestro caso, no todo el mundo conoce la necesidad de presentar los modelos de liquidación de sucesiones cuando un familiar directo fallece (modelos 660 y 650) y esto es causa de numerosas sanciones por parte de la Administración.

Dicha presentación ha de llevarse a cabo en el plazo de seis meses como máximo desde la fecha de defunción y en este asunto, cuando Carmen T.M. y sus tres hijos acudieron a mí, ya casi había pasado este plazo. Como abogado experto en herencias, conozco el procedimiento a seguir en este tipo de situaciones, y, en cuando presenté en el Juzgado la demanda para llevar a cabo la declaración de herederos, también solicité una prórroga de dicho plazo hasta finalizar las gestiones necesarias.

De este modo, presentamos los modelos una vez finalizado el procedimiento judicial, consiguiendo así no sólo que mi cliente pudiera disponer del total de la herencia de Francisco T.M., valorada en un total de 106.086,00 €, sino que también les evité un problema futuro con la Administración. La ayuda de un especialista, siempre resulta ventajosa.

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9.- Asegurarse una herencia

Federico J.H. acudió a mi despacho de abogados especialistas en herencias en Madrid el día 23.04.2013, anticipándose  al problema y buscando el correcto asesoramiento.

Federico acudió a mis servicios debido a que quería confirmar cual era la mejor manera de ceder una cantidad de dinero a cada uno de sus dos hijos de manera que no afectase a éstos a la hora de realizar el reparto de la herencia, básicamente, para evitar futuros enfados en el futuro.

Mi cliente quería realizar una donación a sus hijos para la compra de un domicilio al considerar que los beneficios fiscales y las bonificaciones eran de suma ventaja en aquel momento.

Estudiado el caso se le aconseja que la mejor manera de proceder era realizar una donación en escritura pública reflejando por un lado el motivo de la misma y su afección a bonificación fiscal y por otro lado que cada donación no va a ser traída a colación al caudal relicto.

Al ser las cantidades necesitadas por los hijos diferentes, y habiendo acuerdo entre los hermanos, se procedió de la manera indicada, sabiendo que de esta manera, su derecho no se vería afectado, pudiendo disfrutar ambos de ellos del 50% del patrimonio una vez su padre falleciese. Con este hecho mi cliente confirmó que sus hijos no se enzarzarían en disputa ninguna por una diferencia de 14.000€ que era la diferencia entre las donaciones.

Por supuesto, no siempre las familias están tan bien avenidas y tras la muerte de un familiar se muestra la realidad muchas veces oculta. Tal es lo que le pasó a mi cliente Juan Antonio R. M., el cual tras la muerte de su progenitor el día 30.01.2011 observó que parte de su patrimonio había pasado a manos de su tío, hermano de su padre, tras una transmisión un tanto sospechosa.

Sucedió que cuatro años antes de morir el padre de mi cliente, su tío consiguió que su hermano, entonces ya afectado de una enfermedad crónica, accediese a la realización de una donación a su nombre por valor de 59.000€ como compensación por los frutos obtenidos de unos terrenos disfrutados en vida.

Dicha donación se reflejó en escritura pública contando con total validez, sin embargo, mi cliente estaba conforme con el fondo del asunto pero no con la cantidad establecida, y al no existir contacto entre las familias decidió acudir a mis servicios.

Estudiando el patrimonio total, cantidad donada y situación del donatario,observo que la cantidad donada puede ser considerada como dilapidación del patrimonio por parte del testador y que afecte a la legítima, y aunque, si bien no es posible recuperar toda la cantidad de la misma por ser una donación hecha al amparo de la ley, sí es posible recuperar el porcentaje en el que se daña la legítima.

Con esta informaciónse decide acudir a vía judicial donde, tras quedar agotada por sendas apelaciones de la parte demandada, se refleja que efectivamente dicha donación aún siendo válida en las formas no puede ser considera válida en su totalidad, al considerar que la misma atenta contra el deber del progenitor de salvaguardar la legítima de los herederos universales. Por ello, se le impuso al demandado la devolución de la parte correspondiente a la legítima de mi representado valorada en una cantidad de 31.150€ más intereses.

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10.- Proceso hereditario

A mi despacho acudió Judith A. G. con su madre Lourdes G. M. Ambas habían sufrido hacía unos meses la pérdida de su hermana e hija, respectivamente, en un terrible accidente de tráfico. Como consecuencia de dicho fallecimiento la herencia fue abierta y Lourdes G. M. fue declarada heredera universal de su hija fallecida a falta de testamento, dado que ésta no tenía hijos y se encontraba divorciada de su marido en el momento del accidente.

Lourdes G. M. había acudido a una Notaría con su otra hija, Judith A. G., a fin de realización de todos los trámites pertinentes relativos a la herencia y ante la notaria actuante, procedió a aceptar pura y simple la herencia de su hija fallecida siendo, según ella creía, una sexta parte proindivisa de un determinado bien inmueble así como el saldo de una cuenta bancaria y que ascendía a 19,90 €.

El caso es que pasado el tiempo Lourdes G. M. había recibido una notificación de el Juzgado por el que se ponía en su conocimiento elprocedimiento de ejecución hipotecaria de la vivienda en la que su hija fallecida vivía con su ex-marido, por el impago de las cuotas de la hipoteca de dicha finca. Al haber existido herencia de la cotitular del préstamo hipotecario, el proceso judicial se dirigía contra el exmarido de la fallecida y contra la herencia yacente, esto es, contra los bienes hereditarios, siendo el valor total de lo adeudado 220.000 €.

Ello no suponía ni más ni menos, que Lourdes G. M. no solo debía responder con los bienes adquiridos en la herencia se su hija de la deuda hipotecaria sino que, al haber sido la herencia aceptada pura y simple, debía responder con su propio patrimonio personal, algo que, a todas luces, era imposible, ya que no podía hacer frente a esa cantidad en modo alguno.

Más aún si tenemos en cuenta que dicha finca había sido usada como aval a fin de la concesión de otra hipoteca de menos valor para la compra de una casa rústica cuyo precio ascendía a 89.000 €, por lo que el agujero al que se veía avocada no era sino más y más profundo.

Lo primero en lo que hice hincapié fue en la actuación por parte de la Notaria actuante. La hija de Lourdes G. M., quien acudió con ella a la Notaría, me comentó que en ningún momento la Notaria comentó a su madre la existencia de deuda alguna por parte de su hija fallecida.Además de ello, la escritura de herencia fue leída con demasiada velocidad instando a Lourdes G. M. a su firma lo antes posible, debido a que cumplían ciertos plazos fiscales.

Acto seguido me centré en la propia Lourdes G. M. Cuando llegó a mi despacho contaba con 76 años de edad y recordemos, había sufrido la pérdida de una hija hacía menos de un año en trágicas circunstancias. Ella misma me informó de que todavía en ese momento seguía en tratamiento con fármacos antidepresivos.

Por otra parte, yo mismo tenía que elevar el tono de voz cada vez que me dirigía a ella porque tenía un evidente y diagnosticado problema de oído que le hacía no oír absolutamente nada cuando se le hablaba en un tono normal para cualquier otra persona. Además de todo ello debía de utilizar el lenguaje más sencillo del que era capaz para dirigirme a ella por cuanto cualquier palabra técnica le resultaba desconocida.

Añado a todo esto, por ser de vital importancia, que en un momento de la conversación pude revisar el DNI de Lourdes G. M. y pude observar que la firma consignada en él era especialmente simple, como la de un niño de corta edad. Preguntando sutilmente por ello la respuesta fue clara: Lourdes G. M. vivía en ese momento en casa de su única hija ahora, pero era originaria de un pequeño pueblo en el que había vivido la mayor parte de su vida y era prácticamente analfabeta. Aún es más llevaba cuatro meses en un taller para mayores aprendiendo a leer y escribir correctamente.

Mi consejo era claro: Lourdes G. M. con mi dirección Letrada, tenía que interponer una demanda ante los Juzgados contra la Notaria actuante,solicitando la nulidad de la escritura pública de aceptación y adjudicación de herencia por vicios del consentimiento manifestadoen su momento en base a la regulación establecida en los artículos 997 y 1.256 del Código Civil.

Claro que Lourdes G. M. había prestado su voluntad libremente en el momento de la aceptación de la herencia de su hija y esa voluntad no es revocable a no ser que, o bien apareciere un testamento desconocido hasta ese momento, que no es el caso, o bien, el consentimiento adolezca de vicios que permitan su anulación, como sí es el caso.

En primer lugar, acababa de fallecer su hija en trágicas circunstancias, con lo que su afectación psicológica era más que evidente, encontrándose ya en ese momento en tratamiento con medicamentos antidepresivos. En segundo lugar, Lourdes G. M. tiene problemas de audición debidamente diagnosticados, lo que hacía necesaria una especial prevención a la hora de comunicarse con ella. En tercer lugar, su evidente analfabetismo le hacía no entender claramente el contenido ni el significado de los actos que en lea Notaría se llevaban a cabo.

Y en cuarto y último lugar, Lourdes G. M. no recibió la información veraz y completa que es requerida preceptivamente. Los Notarios no son meras figuras de cera que asisten a la firma de determinados documentos sino que en las obligaciones de su estatuto se haya el asesoramiento de quien acude requiriendo sus servicios y la necesidad de que aquello que se haga ante ellos resulte claro y comprensible para todas las partes que pudieren intervenir.

No informó así la Notaria actuante de las posibles deudas de la fallecida porque nada fue investigado y ni siquiera se informó a Lourdes G. M. de la posibilidad de aceptar la herencia a beneficio de inventario,esto es, aceptarla incluso con deudas, pero respondiendo el caudal hereditario de éstas hasta su pago quedando después remanente o no, pero en todo caso, dejando a salvo el patrimonio personal de los herederos.

No solo el Código Civil y Jurisprudencia recogen el contenido y alcance de los vicios del consentimiento sino que el propio Reglamento de la Organización y Régimen del Notariado establecen los criterios de actuación de los Notarios en sus intervenciones y aquí no se habían observado. Baste decir que la Notaria demandada alegó, entre otras cosas, que no se le habían hecho saber en su momento los problemas auditivos de Lourdes G. M. Todavía resuena el elevado tono de voz que su Señoría y los Letrados nos vimos obligados a utilizar a fin de que Lourdes G. M. pudiera oírnos claramente en la Sala.

La Sentencia estimó íntegramente nuestras pretensiones. Si Lourdes G. M. no hubiera acudido a un abogado de herencias en Madrid habría sufrido, no solo el infinito dolor de perder a una hija, sino también la pérdida de su pequeño patrimonio, fruto de una vida completa de trabajo.

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11.- Cómo renuncia a una herencia

Hace dos semanas, acudió a mi despacho Víctor H.F. para realizarme una consulta jurídica. Me contó lo siguiente: Víctor H.F. era administrador de una empresa que se dedicaba a fabricar muebles. María T.E había realizado un pedido de muebles que ascendía a 1.560 € hace un año. Víctor H.F. había emitido la factura y se la había enviado a María T.E. pero, a la fecha de vencimiento de la misma, María T.E. no le abonó la factura.María T.E. no tenía bienes a su nombre ni dinero en sus cuentas corrientes. Era insolvente.

Víctor H.F. se enteró que el padre de María T.E. había fallecido, dejando como heredera universal a su hija de un patrimonio valorado en 50.000 € pero ella había rechazado la herencia hacía cinco meses. No sólo Víctor H.F. era acreedor de María T.E. sino que ésta tenía muchas deudas y, por tanto, seguramente consideró que no le salía a cuenta aceptar la herencia de su padre.

Después de su relato, expliqué a Víctor H.F. que se podía reclamar la satisfacción de su crédito mediante un proceso judicial. De este modo, inicié un proceso judicial que acabó otorgando a Víctor H.F. el derecho a cobrar el crédito de María T.E. Si Víctor H.F. no hubiera decidido consultarme su caso , el crédito que tenía frente a María T.E. no hubiera sido satisfecho. Por tanto, gracias a mi asesoramiento jurídico, Víctor H.F. obtuvo un beneficio de 1.560 €.

En el caso de Víctor H.F., mis consejos legales fueron fundamentales para que él lograra cobrar la deuda que tenía María T.E. con él, porque pudo cobrarse la misma de la herencia repudiada por ella. Un abogado sucesorio no sólo se ocupa de realizar testamentos sino que también asesora a un acreedor que no ha podido cobrar su crédito porque el heredero no quiere aceptar la herencia.

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12.- Donaciones de padres a hijos

Luis C.P. tenía 35 años cuando acudió a mi consulta el año 2010. Luis C.P. es hijo único y se quería comprar una casa que le costaba 150.000 €. Su padre disponía de esa cantidad y tenía la voluntad de comprarle la casa a su hijo.

Es en este punto donde empiezan normalmente los problemas. Si compra la casa el padre, la casa estará a nombre de su padre con todo lo que ello arrastrará en el tiempo para , el día que fallezca, se integre con toda la masa hereditaria y se herede junto a todo lo demás con lo que conllevará de incremento en la base íntegra a liquidar en el impuesto por sucesiones y donaciones.

Luis C.P. había pensado, finalmente tras hablarlo con varios amigos, que su padre le hiciera un ingreso en su cuenta por el citado importe. Si Hacienda localizase la transferencia, dirían que es un préstamo.

Por internet me localizaron, y les llamé rápidamente a mi despacho. Si continuaban haciendo ese ingreso no declarado, Hacienda les podía reclamar al interpretar que era una donación encubierta y les haría una propuesta de liquidación de 150.000 € de base de liquidación lo que implicaría una cuota íntegra a pagar de 14.500 €. A ello habría que sumarle la correspondiente sanción e intereses de demora contados desde el día en que se hizo la transferencia hasta el día que lo pusieran de manifiesto.

Les asesoré que dado que Luis C.P. no había recibido ninguna donación de su padre los anteriores 3 años y que es un familiar de grado II según el impuesto, las donaciones hasta 200.000€ tributaban al 5% siempre que se realizaran en documento público.

Con ello, quedamos en el notario y formalizamos una escritura pública de donación de padre a hijo. A continuación les gestioné la liquidación ante la delegación de Hacienda del impuesto de sucesiones y donaciones. En este caso ascendía al 5% lo que supuso una cuota íntegra de 7.500 €.

Como consecuencia de mi intervención, Luis C.P. se ahorró 7.000 € sin contar el dinero que la multa le hubiera supuesto. Yo siempre les digo a mis clientes lo mismo, no es sólo que al tratar conmigo se ahorran dinero, sino también la tranquilidad y bienestar que supone que las cosas estén bien hechas.

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13.- Heredero universal

Como abogado especialista en sucesiones y Derecho privado en general, puedo poner el ejemplo de Miquel J.P., de 76 años, jubilado, quien fue instituido como heredero universal en Madrid por su amigo de toda la vida Josep L.O. En este  supuesto Josep murió viudo y con un hijo de 54 años, a quien ya había dado una serie de bienes en vida como adelanto de la herencia.

En resumidas cuentas, el cliente, tras la liquidación de la herencia recibió un piso (el de la última residencia) valorado en 211.800 €, sin ningún derecho a desgravación por haber asumido la familia los gastos de entierro y funeral. Además de eso, existía una cuenta corriente corriente con 10.000 €. Aplicando las normas tributarias del 2014 (Ley 2/2014), la base imponible es de 221.800 €, debiendo pagarse 14.500 € hasta la suma de 150.000 €  y el restante al 17%, arrojando un total de 26.706 €.Teniendo en cuenta la condición económica de la persona jubilada no le merecía la pena la aceptación de la herencia.

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14.- Herencias sin testamento

Me he encontrado a lo largo de mi carrera con muchas situaciones. A lo mejor le es de utilidad el caso de Ramón T. C. y Alberto T. C., dos hermanos a los que ayudé a llegar a un acuerdo para distribuirse la herencia de sus padres, fallecidos en un incendio. Ambos eran solteros y, al principio, renuentes a realizar la partición. Actué como lo hubiera hecho un contador-partidor y conseguí que se ahorraran entre 3.000€ y 5.000€,juicio aparte.

O quizá usted es viuda y no sabe cómo calcular el usufructo que pueda corresponderle. En una ocasión ayudé a Begoña T. G., a quien sus hijos ocultaron una parte de los bienes. Tuve que demandarles, realizar una valoración del activo hereditario y solicitar una mayor pensión para ella. En vez de los 600€ que le ofrecían al mes, gracias a mí la cantidad ascendió a los 1.000€ mensuales.

Por último también me gustaría comentarle que el impuesto de sucesiones preocupa mucho a mis clientes, ya que en algunos casos supone una merma importante del montante de la herencia. Si usted es heredero residente en la ciudad y la herencia no es especialmente cuantiosa, apenas pagará nada por el impuesto. El cónyuge viudo está prácticamente exento.

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14.- Evitar la renuncia de una herencia

La tía abuela fallecida, Teresa P.S. tenía una edad de 87 años. Dejó por testamento a su sobrina, con la que había vivido muchos años, toda su herencia. No tenía hijos ni marido, de modo que el testamento era título bastante para repartir los bienes a su entero antojo, como así hizo.

La señora no disponía ni de seguro de vida, ni alhajas ni joyas, ni dinero en efectivo, que también deben tributar aunque dan un cierto desahogo por su fácil venta, salvo una cuenta con una pequeña cantidad para necesidades diarias, que se nutría de la pensión de viudedad (a la que un heredero jamás tiene acceso) por importe de 1.000 €. Tenía dos propiedades inmobiliarias en el mismo edificio, una de ellas con inquilina de renta antigua, y un segundo piso que, precisamente, era su vivienda, de la cual colgaba una hipoteca inversa que le proporcionaba otros 1.000 € mensuales.

La situación del piso de renta antigua tenía una difícil colocación en el mercado inmobiliario a un precio razonable, puesto que al estar gravado con un alquiler en las condiciones de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964, no puede ser ocupado por otra persona hasta que la inquilina desaloje voluntariamente la vivienda, ya que puede prorrogar automáticamente su contrato de alquiler hasta el fallecimiento, mientras que si fuese como inversión por arrendamiento, el valor de los recibos mensuales era inferior a los 160 € mensuales.

Todo esto sin perjuicio de que en la operación de compraventa, la inquilina tiene a su favor los derechos de tanteo (ofrecer una cifra igual a la que le ofrece el comprador tercero) y de retracto (si aquel derecho no se respeta, se puede anular posteriormente la venta, volviendo la inquilina afectada a optar por la compra sobre la propiedad que ocupa a título de arrendataria y de la que, en teoría, querían despojarla para vender a una tercera persona ajena).

Además, en primera instancia, tampoco podría quedárselo para sí la heredera, puesto que la citada ley impide desahuciar al inquilino si la vivienda no se precisa como residencia para vivir. La heredera tenía otra vivienda en propiedad, lo que invalidaba la opción de desahuciarla e indemnizar a la arrendataria por resolver el contrato de alquiler.

En cuanto a la vivienda gravada con hipoteca inversa, se debía al banco prestamista un total de 25.000 €.  Esto tampoco es una cuestión concreta del campo de un abogado especialista en herencias, pero, en definitiva, o se pone a la venta y se paga la diferencia al banco y se hace uno con la propiedad, o se paga con dinero propio y se hace igualmente uno propietario. En este caso, ni lo uno ni lo otro eran viables, puesto que la heredera no necesitaba otro piso, ni tenía el dinero para pagar la deuda de la hipoteca inversa.

Con todo este entramado, de ahí que resultase más que necesario un especialista en herencias. La fórmula pasaba por ver cuánto debía pagarse en el Impuesto de Sucesiones, haciendo una simulación por parentesco, edad, capital previo, exenciones y deudas previas, y por el valor que el departamento de la Generalitat de Cataluña hacía de los bienes que eran heredables por nuestra clienta.

En total, la suma ascendía a una cifra superior a los 25.000 €, que sumados a los 25.000 € que se adeudaba al banco por la hipoteca inversa, sumaban 50.000 €.

Se recomendó por mi parte como abogado especialista poner a la venta el piso con inquilina, aún a un precio inferior, porque se entendía que era la mejor opción teniendo en cuenta la necesidad de liquidez posterior para afrontar el gravamen del impuesto, además de que no podía adquirirse en propiedad, bajo pena de anulación de la compraventa. Se sugirió, además, la petición de una prórroga de seis meses para el pago del impuesto correspondiente, o incluso, de no venderse el piso, liquidar el impuesto con un recargo del 5% por demora.  Se ofreció a la inquilina la cifra de 12 meses del arrendamiento actual para que liberase la finca, de modo que o se vendía por  el mercado libre o bien a la inquilina.

Una vez resuelta la venta del piso, aceptó la herencia, pagó el impuesto correspondiente y pudo abonar la deuda con el banco por la hipoteca inversa y la diferencia hasta hacerse con el piso, que pasó a su propiedad. Pudo venderlo en el período antes de que culminase el período de seis meses de prórroga solicitada (en total se concede un año sin aplicar intereses ni recargos ejecutivos), recuperando así con esta operación diseñada por un abogado de herencias gran parte del dinero de la venta, salvo el pago del impuesto correspondiente.

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15.- Herencia no equitativa

Carlos J.M. acudió a mi despacho porque buscaba asesoría jurídica acerca de un tema de sucesiones. Su madre había fallecido recientemente y había otorgado testamento de la siguiente forma: Carlos J.M. recibiría100.000 € y sus dos hermanos 50.000 € cada uno. Con esta distribución de la herencia, pronto surgieron los problemas.

Los hermanos de Carlos J.M. acusaban a éste de obligar a su madre a firmar un testamento ante notario (testamento abierto) cuando ésta no estaba en sus plenas facultades mentales. Carlos J.M., lógicamente, negaba esta acusación. Me contó que él acompañó a su madre al notario para que realizara un testamento público abierto dos meses antes de morir, pero él no había influido en el contenido del testamento. Su madre quería dejarle más herencia porque siempre se había ocupado de ella, mientras que sus hermanos no.

Sus hermanos interpusieron una demanda de nulidad del testamento por falta de consentimiento como uno de los requisitos del testamento abierto. Carlos J.M solicitó mis servicios profesionales como abogado especialista en sucesiones, en tanto que quería un profesional especializado y con amplia experiencia en litigios relativos a herencias.

Carlos J.M. me entregó unos documentos médicos que certificaban que su madre estaba sana físicamente y mentalmente en el momento del otorgamiento del testamento. El notario también afirmó que la madre de Carlos J.M. había dado su consentimiento al contenido del testamento.

Durante el procedimiento judicial iniciado por los hermanos Carlos J.M., las relaciones de éstos se fueron deteriorando bastante y dificultaban incluso mi defensa de Carlos J.M. Es habitual que, en casos en que la herencia no se distribuye equitativamente entre hermanos, surjan conflictos hereditarios con rapidez. En estos supuestos, es altamente aconsejable acudir a un abogado experto en herencias porque mi experiencia profesional me demuestra que dichos conflictos se acaban solucionando ante los tribunales.

En tanto que los hermanos estaban pidiendo la nulidad del testamento y que, en consecuencia, la herencia de su madre se repartiera de forma igualitaria, Carlos J.M. estaba en riesgo de perder parte de los 100.000 €que su madre le había dejado en herencia.

Celebrado el juicio y habiendo el juez valorado todas las pruebas que había aportado (los certificados médicos y del notario), el Juzgado determinó que la madre de Carlos J.M. había otorgado un consentimiento libre al contenido del testamento y que, por ello, Carlos J.M. debía quedarse con la herencia de 100.000€. Gracias a mi asesoría legal y mi experiencia en litigios sucesorios, Carlos J.M. consiguió no perder la herencia de 100.000 €.