Herencia sin testamento en Madrid

Herencia sin testamento en Madrid-Tamara Ocaña GarcíaLa herencia es una de las formas que tradicionalmente el Código Civil español incluye como modo de adquirir legalmente la propiedad, señaladas todas ellas en el artículo 609 de este cuerpo legal. El efecto vertebrado de la Constitución supuso que una buena parte de las autonomías pudiese promulgar sucesivamente sus propias leyes particulares (también en términos tributarios al ser transferidas las competencias) sobre las herencias, ya fuesen estas declaradas con o sin testamento. De modo que, de inicio, es preciso saber que no es lo mismo una herencia sin testamento en Madrid que una  realizada testamentariamente en Santiago de Compostela. Y hay que saber las claves y las formas de resolver los obstáculos.

A pesar de que hay diferencias de peso entre las comunidades autónomas que hayan aprobado sus respectivas normativas al amparo de la Constitución y de la transferencia de las competencias por parte del Estado, en gran parte son todas ellas tributarias de la del Estado, que se aplica supletoriamente en defecto de aquellas. Además, hay dos elementos irrefutables en todas ellas. En primer lugar, los derechos a la sucesión de una persona se transmiten únicamente desde el momento de la muerte; como complemento, en segundo lugar, las leyes prohíben todo pacto expreso o tácito antes de que se genere esta situación y declaran nulos todos ellos.

El testamento, si es válido, puede ser considerado uno de los actos con mayor formalismo que hace una persona en vida, por su carácter personalísimo e insustituible, o, por qué no decirlo en otras palabras, también  un contrato rigurosísimo y de obligado cumplimiento (aunque con matices) entre la figura del fallecido y los que siguen vivos. Aquel desea dejar ordenado unilateralmente el destino de su patrimonio –y de sus deudas en su caso-  incluso tras su muerte. A diferencia de aquel, en el caso de producirse la muerte sin testamento se generan unas situaciones ampliamente diversas, en las que la ley correspondiente, por ejemplo, de producirse la herencia sin testamento en Madrid, sería de aplicación, en principio, la ley catalana.

Así es que, de producirse la muerte intestada, es la ley la que dispone de la situación, precisamente ocupando el vacío que dejó la inexistencia de última voluntad del testador. Es, si se quiere decir así, un ejercicio de seguridad, o de profilaxis pública, ante la falta del testador y de su deseo expreso de ordenar su patrimonio ante su ausencia definitiva. Así se evitan problemas a quienes, entendiendo o interpretando erróneamente la herencia, puedan apropiarse de más caudal que le corresponda o, por el contrario, quedarse al margen de la situación que legalmente le pueda corresponder.

Herencia sin testamento en Madrid

Por ministerio de la ley

El acceso a la herencia sin testamento se configura, por ministerio de la ley, sea la estatal o las autonómicas, de forma vertical (hijos, padres) y horizontal (hermanos, primos), primando los derechos de unos familiares sobre otros. En el caso específico de Cataluña, hay que tener en cuenta que se ha previsto el caso extremo de que el fallecido no tenga familia hasta el cuarto grado consanguíneo, y, por tanto, será la Generalitat la llamada a la sucesión, una situación semejante a lo que ocurre en el resto de autonomías y en la ley estatal, en la que el heredero sería el Estado.

En el caso de una herencia sin testamento en Cataluña, a la que es de aplicación la Ley del Libro Cuarto del Código Civil de Cataluña, de 2008, las reglas establecen, en sus artículos 441 y siguientes, que se dará acceso directo a los hijos del fallecido, aunque sin perjuicio, naturalmente, de los derechos que le puedan asistir al cónyuge supérstite (vivo).

En este caso, la ley catalana prescribe que el cónyuge viudo, y también si puede acreditarse oficialmente la existencia de una pareja de hecho, tendrá derecho al usufructo universal de la herencia, en el caso de concurrir a aquella con los hijos del fallecido. Esta situación es bastante habitual. Es decir, tendrá derecho al uso de todos los bienes.

En el mes de septiembre de 2014 falleció repentinamente un matrimonio en un accidente de coche, cuando regresaban a su casa de un viaje en crucero. Dejaban dos hijos y una hija. El menor de ellos, Luis S. P, de 46 años, se presentó en el despacho una vez que pasaron aproximadamente tres semanas desde el fallecimiento. El matrimonio no dejó testamento. En esta situación, los primeros trámites son cuasi administrativos, por cuanto es preciso solicitar en el Registro Civil una copia literal del certificado de defunción (conviene pedir varias, porque serán usadas en otros trámites más adelante, como la declaración de la renta o el cierre de cuentas corrientes).

Última voluntad

A través de un notario habitual de nuestro despacho de abogados especialistas en herencias, aunque para el propósito sirve cualquiera en toda España, se pidió, pasado un mes desde el fallecimiento (porque antes no se permite) un certificado de actos de última voluntad, para saber a ciencia cierta si el, o los fallecidos en este caso, había otorgado o no testamento. Con este acto, se prospecciona en toda España, sea cual sea el notario, si existe un testamento o más de uno, y cuál de ellos es el únicamente válido. También puede hacerse personalmente, y gratis, a través del Ministerio de Justicia.

Una vez recibido el certificado notarial de la inexistencia de testamento por parte de nuestro cliente, los que se consideren herederos y crean tener el título para ello, deberán hacer una declaración de herederos, un formalismo previo a la aceptación o repudio de la herencia, ante el correspondiente Juzgado de Primera Instancia. En una resolución, el juez aceptará formalmente la validez de la identidad de las personas que tienen derecho a la herencia, con todos los derechos y cargas que supone. En este caso, Luis y sus dos hermanos se hicieron cargo posteriormente de la totalidad de la herencia, evaluada en cerca de 60.000 € en metálico, un importante lote de alhajas de relevante valor, en torno a 45.000 €, y tres pisos en propiedad de los padres fallecidos. En total, con otros bienes menores, cerca de 550.000 €.

Hay que tener en cuenta también que, en paralelo a la ley y los efectos jurídicos previstos para el fenómeno de la sucesión, están promulgadas en España y en sus diferentes autonomías leyes de aplicación tributaria, el llamado impuesto de sucesiones y donaciones, que pueden primar o penalizar unas situaciones sobre otras. No es lo mismo tributariamente heredar en Cataluña que en Galicia, por cuanto las cantidades económicas y los conceptos que deben pagarse son calculadas de formas distintas. Existen exenciones que en unas autonomías son mayores o menores, o, directamente, ni siquiera existen, de manera que la cuantía a pagar por el heredero o herederos será más alta o más baja.

Especialista en herencia sin testamento en Madrid

Haciendo un pequeño excurso sobre el tema abordado, no cabe ninguna duda de que es más recomendable en este campo la contratación de servicios de un abogado de herencias, ya que no sólo resuelven los problemas legales y tributarios en sí, sino que ayudan a las familias a encarrilar correctamente la situación, evitando problemas innecesarios derivados muchas veces de un ámbito personal y emotivo.

Siguiendo con el desarrollo de los trámites de una herencia sin testamento, hay que señalar que en el caso de que el fallecido no deje hijos, toda la herencia pasará a manos del cónyuge o pareja de hecho reconocida administrativamente. Además, no obstante, si sus padres viven, estos mantiene el derecho a la legítima, que es la parte que la ley reserva a los padres en caso de no existir hijos y concurrir aquellos con el cónyuge legal. Si el fallecido no tuviese ni hijos ni cónyuge, toda la herencia pasará a los padres, y si sólo está vivo uno de ellos, a este por entero.

Especialista en herencia sin testamento en Madrid

Finalmente, de no existir ninguna de las figuras familiares anteriormente nombradas, la herencia pasará a los hermanos, si vivieran, y a los hijos de estos en su caso, repartiéndose por partes iguales. En un movimiento horizontal, heredarían los parientes colaterales siguientes, hasta el cuarto grado. Si alguna persona se considera incluida en alguna de estas categorías, o con derecho más remoto a recibir parte o la totalidad de los bienes, deberá acreditarlo ante el juez de Primera Instancia de la localidad. En última instancia, al margen de los familiares, si no existiesen los englobados en estas categorías, heredará el Gobierno catalán, como quedó dicho más arriba.

Desde el punto de vista tributario, el reparto de los beneficios o de las cargas, en su caso, también se articula de forma distinta según sea la comunidad autónoma en la que, o bien haya fallecido y tenga su residencia habitual el difunto, o bien estén radicados los bienes inmuebles que forman parte del llamado caudal relicto. Estas dos circunstancias pueden coincidir, pero puede ocurrir que parte de la herencia se abone por el sistema tributario aragonés (dinero, valores, vehículos) y, sin embargo, completarse por las reglas del impuesto catalán en cuanto a la situación del patrimonio inmobiliario.

Problemas con Hacienda

En las reglas de las leyes que regulan el impuesto de Sucesiones y Donaciones se incluyen unos importes que están exentos, que suelen situarse en la barrera de los 125.000 € en el caso de los hijos y herederos. Hasta aquí no se paga nada, aunque es igualmente obligatorio realizar la autoliquidación del impuesto a efectos fiscales. Variables que habitualmente son tenidas en cuenta son el grado de parentesco, las donaciones hechas en vida entre el fallecido y el donatario y luego heredero, la edad del heredero y su patrimonio previo.

Todas estas reglas se combinan de diferentes formas, dando lugar muchas veces a confusiones a la hora de declarar el impuesto, lo que puede acarrear hasta sanciones de la Agencia Tributaria, sólo por desconocimiento de la ley y de los impuestos o los trámites de las herencias sin testamento, lo que obliga a sugerir en estas líneas que se requieran los servicios de un abogado especializado en herencias para poder resolver este y otros problemas que a menudo suelen plantearse.

(Admitimos clientes de: Santa Coloma, Rubí, Mollet del Vallès, Viladecans, etc.)