Testamento vital Madrid

Testamento vital Madrid-Tamara Ocaña GarcíaEn un primer momento parece lógico pensar que el consejo y orientación de un abogado de herencias pueda ser necesario cuando se trata de una sucesión en la que no existe testamento y que, por tanto, requiere la determinación de los herederos, en primer lugar y el reparto de los bienes, en segundo lugar. No lo parece tanto cuando el testador indica por escrito en un testamento vital cuál es su voluntad.

Pues bien, nada más lejos de la realidad. Un abogado con experiencia contrastada en materia de testamento vital en Cataluña o, por ejemplo dada su cercanía, en materia de testamento vital en la Comunidad Valenciana puede ser más que necesario cuando se trata de resolver conflictos que han podido generarse una vez abierto el testamento del causante habida cuenta de que el hecho de que éste establezca por escrito el destino de sus bienes no implica que los herederos sobrevivientes acepten tales estipulaciones sin rechistar.

Centrándonos en lo que respecta al testamento vital Madrid he tenido la oportunidad de intervenir a través de mi despacho de la ciudad condal en multitud de supuestos y muy variados y dada mi dilatada experiencia en la materia no puedo sino recomendar, al menos, la consulta con un acreditado profesional sin perjuicio de la existencia de testamento o, aún es más, siempre que haya testamento a fin de comprobar la legalidad de sus estipulaciones, amén de su conveniencia.

Incluso he sido, por ejemplo, partícipe de un proceso judicial en el que habiéndose practicado la eutanasia al testador por su propio deseo, en uno de los casos permitidos por nuestro Ordenamiento Jurídico, los herederos, contrarios por cuestiones religiosas a esta práctica, impugnaron el testamento sobre la base de la enfermedad sufrida, alegando su influencia en el contenido de dicho testamento. Hoy, sin embargo, es otro el supuesto que comparto con el lector.

Testamento vital Madrid

Testamento vital Madrid: reparto de legados no aceptada por los legatarios.

Felicidad P. C. acudió a mi despacho con el siguiente asunto. Ella había sido declarada heredera universal de su hermana, Montserrat P. C. y ésta había dispuesto en el testamento realizado el otorgamiento a sus dos sobrinos Héctor. C. C. y Carlos C. C., por mitad y a partes iguales, del legado consistente en una finca en un pueblo de la provincia.

Se daba el caso de que en el momento del fallecimiento de Montserrat P. C. la finca objeto del legado y que había sido tasada años atrás en 325.000 €, ya no existía como tal pues había sido objeto de concentración parcelaria y no siendo posible prever tal circunstancia la testadora no había establecido ninguna otra finca o bien que sustituyera al que integraba el legado.

Felicidad P. C. no sabía cómo proceder en ese caso y por ello solicitó mi intervención. Lo primero de todo fue revisar la concentración parcelaria efectuada para considerar después que el legado consignado en el testamento podría integrarse con la entrega a cada uno de los legatarios del 17,20% de la parcela rústica resultante del plan general de la zona de concentración parcelaria.

El siguiente paso no era otro que acudir al Notario a fin de poder efectuar las pertinentes escrituras públicas de entrega de legados para luego ser puestas a disposición de los legatarios a fin de su aceptación. Una vez redactadas las escrituras procedí al envío de un burofax a cada uno de los legatarios a fin de informarles de lo acontecido poniéndome a su disposición.

La respuesta que recibí no pudo ser más desalentadora. Ninguno de los legatarios acudió a la Notaría, se limitaron a reenviarme copia del testamento vital en pdf de su tía y en base a éste, indicarme que no renunciaban a su herencia sino que la aceptaban siempre y cuando pudiera determinarse e identificarse la parte que, a cada uno de ellos, correspondía.

Intento de conciliación previo al juicio.

Mi consejo para Felicidad P. C. fue simple. La sustitución del legado se había efectuado correctamente siguiendo cuantas prescripciones legales son exigidas por lo que habría de forzarse a los legatarios a que, o bien aceptaran el legado o bien renunciaran a él y, por tanto a su parte de herencia. Dejando a salvo, por supuesto, la defensa de sus razones en un hipotético proceso judicial, pero nunca podría prorrogarse indefinidamente esta situación, con el perjuicio que ello supondría.

Presenté papeleta de conciliación, como trámite previo a la demanda judicial, con objeto de que los legatarios se pronunciaran sobre la aceptación de los legados de sustitución, pero la respuesta fue igualmente negativa. Ambos hicieron caso omiso de su citación no acudiendo ninguno en el día y hora señalados. Ya solo quedaba la vía judicial, habría de ser un Juez quien forzara a los legatarios a aceptar si no lo hacían voluntariamente.

Tres meses después de que Felicidad P. C. acudiera a mi despacho fue presentada demanda ante los Juzgados de Primera Instancia. El objeto de ésta no era otro que la declaración judicial de la idoneidad de los legados ofrecidos y, como consecuencia de ello, condenando a los legatarios manifestar externa y expresamente su aceptación o, en su defecto, tenerles por renunciados.

Aunque las consecuencias fueron las mismas lo cierto es que no se desarrolló de la misma manera el procedimiento judicial respecto de ambos sobrinos y solo al haber desarrollado previamente todos y cada unos de los pasos correctos bajo mi tutela fue posible la obtención del resultado buscado.

Legado del testamento vital Madrid

Allanamiento y declaración de rebeldía.

El primero de los sobrinos, Héctor C. C. acudió el día y hora fijados para la vista. Su posición no fue otra que mostrar su conformidad con el legado ofrecido, allanándose a la pretensión solicitada para, posteriormente, proceder a la aceptación expresa en sede judicial del legado en cuestión, la cuota indivisa del 17,20% de la finca descrita.

Diferente fue el caso del otro sobrino, Carlos C. C. ya que, simplemente, no acudió por lo que, formalmente, se le declaró en rebeldía. El artículo 496.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil establece que la declaración de rebeldía no puede ser considerada por sí sola como allanamiento o como admisión del los hechos de la demanda, a no ser que la Ley prevea otra cosa para el caso concreto.

Así pues, el juicio en el caso del sobrino ausente continuó y mis argumentos estaban meridianamente claros. En primer lugar, se había efectuado la escritura pública ante Notario en la que se había acreditado la inexistencia en ese momento de la finca objeto del legado inicialmente consignándose un legado de sustitución y tal escritura se había puesto a disposición de Carlos, C. C., conociendo éste su contenido, sin que hubiera aceptado o repudiado expresamente el legado ofrecido.

En segundo lugar, se habían acreditado los repetidos intentos por parte de mi clienta, Felicidad P. C., a fin de obtener un pronunciamiento por parte de Carlos C. C. sin que ello hubiera producido resultado alguno. Y en tercer lugar, a pesar de tener conocimiento de todas y cada una de las actuaciones previas y del proceso judicial en sí, Carlos C. C. había decidido no acudir al juicio en el que podría haber manifestado su disconformidad con el legado ofrecido o, incluso, con la cuota que integraba éste.

Todos mis argumentos fueron confirmados por Su Señoría, quien procedió a dictar Sentencia en virtud de la cual se tenía a Carlos C. C. conforme con la cuota indivisa del 17,20% que se le había ofrecido en pago de su legado y por aceptado el mismo, confirmando dicha solución por su inasistencia el día de la vista.

Sin mi consejo profesional Felicidad P. C. podría haber visto cómo el proceso de herencia podría haberse alargado indefinidamente, con el perjuicio que ello hubiera ocasionado y, ello, a pesar de la existencia de testamento. Diré más aún, acudir a mí como abogado experto en testamento vital Madrid había permitido, no solo, una Sentencia favorable en juicio sino que, precisamente, dicha Sentencia favorable se hubiera alcanzado sin que pudieran oponerse defectos u obstáculos previos, pues todo el procedimiento había sido por mí supervisado desde un principio.

(Cuento con clientes de toda la provincia: Terrassa, Cerdanyola del Vallès, Hospitalet de Llobregat, Cornellà, etc.)